cositas



me gusta caminar por una ciudad extraña, me hace sentir más libre que nunca. aquí puedo ser cualquiera, quien yo quiera: una estudiante de erasmus recién llegada de Trieste, una socióloga que recorre el mundo persiguiendo teorías, una escritora que va dejando poemas en los bancos de los parques y afirma no haber amado nunca, una violonchelista enamorada que siempre termina huyendo, una ludópata que colecciona nancys antiguas , unas asesina en serie que adora el té de vainilla.... y caminar...porque

las fachadas son la carta con el menú del día,mis pies son dos tenedores que arañan el alfalto, las glorietas son platos que rebaño con la mirada, las esquinas dibujan secretos y el mar...que lo impregna todo. ...
no tengo poesía para dejar caer hoy en este texto, pero creemé cuando te digo que los nombres de las calles son versos que riman y la ciudad se muestra como una mujer nadando en una pecera de almíbar...

este ultimo verso se lo robo a Nadja, que me ha enseñado a ser libre y a ver lo pequeño como algo enorme...

1 comentario:

dEsoRdeN dijo...

Precioso. Me apasiona caminar sin rumbo por ciudades que me son extrañas. ¿A dónde nos vamos a seguir haciendo camino? ;)


www.esperanzagonzalez.com

andan por aqui....